Palabras que ayudan

No necesita un discurso. Unas cuantas frases, dichas seguido, hacen mucho. Y algunas que es mejor no decir.

2 min de lectura

  • Un elogio concreto vale más que uno general. Dígale exactamente qué está haciendo bien.
  • Ofrezca ayuda concreta en lugar de "avísame si necesitas algo".
  • Primero escuche. Arreglar, después, si acaso.

Diga estas, seguido

  • "Lo estás haciendo increíble. Vi cómo lo calmaste. Eres muy buena para esto."
  • "Yo me quedo con el bebé. Ve a dormir, a bañarte o a no hacer nada. Tú decides."
  • "¿Qué necesitas ahorita?"
  • "Estoy orgulloso de ti."
  • "Está bien que sea difícil. Es difícil para todos."
  • "No tienes que hacerlo todo. Para eso estoy aquí."

Mejor no diga estas

  • "Avísame si necesitas algo." (Así ella tiene que coordinarlo a usted. Mejor haga algo.)
  • "¿Seguro que está comiendo suficiente?" (Mejor pregunten juntos a una experta.)
  • "Yo también estoy cansadísimo." (Puede que sí. Guárdelo para después.)
  • "¿Cuándo vas a volver a la normalidad?" (Su cuerpo y su vida acaban de cambiar. No hay fecha límite.)
  • "A lo mejor lo estás haciendo mal."

Cuando ella está batallando

Siéntese con ella. Pregunte y escuche sin intentar resolverlo. A veces lo más útil es decir "eso suena muy difícil" y llevarse al bebé para que ella pueda llorar, bañarse o dormir. Si los días difíciles duran más de dos semanas, lea La tristeza posparto, y más allá.

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